Resumen rápido: qué dice la ley y qué puede pedir el banco
No es obligatorio contratar un seguro de vida para firmar una hipoteca. El banco no puede condicionarte la concesión del préstamo a que suscribas su póliza. Lo que sí es habitual es que ofrezcan una bonificación del tipo de interés si aceptas “vincularte” con seguros; eso es una venta combinada y puedes decidir si te compensa. También es frecuente que exijan que la vivienda esté asegurada contra daños (incendio, por ejemplo) por ser la garantía del préstamo, pero puedes contratar ese seguro con la compañía que prefieras. La clave es comparar la TAE con y sin bonificación, separando la hipoteca de los seguros.
¿Qué cubre realmente el seguro de vida para hipoteca?
Es un seguro de vida riesgo que, en caso de fallecimiento (y a menudo también de Incapacidad Permanente Absoluta), paga un capital para amortizar la deuda pendiente. El banco suele figurar como beneficiario por el saldo vivo y, si sobra capital, pasa a los herederos. Conviene ajustar el capital al saldo del préstamo y revisarlo cuando amortizas para no pagar de más. Revisa exclusiones y responde el cuestionario de salud con total honestidad: es lo que sostiene el contrato.
¿Cuándo compensa? Coste, bonificaciones y efecto en TIN/TAE
La decisión es matemática. Una bonificación del tipo puede bajar la cuota, pero si las primas del seguro del banco son altas, la TAE total puede salir peor que con pólizas externas. Imagina 0,50 puntos de bonificación a cambio de un seguro interno mucho más caro: a cinco años, la opción sin bonificación, pero con seguros más baratos puede ganar. Evita, salvo que los números cuadren muy bien, las primas únicas financiadas: suben el coste real y te restan flexibilidad si cambias de hipoteca o de aseguradora.
Tipos de póliza: capital decreciente, capital constante y prima única
Si sólo quieres cubrir la deuda, el capital decreciente acompasa la cobertura al saldo y suele ser eficiente. Si prefieres dejar un colchón adicional a tu familia, el capital constante tiene sentido. La prima anual renovable da libertad para cambiar de compañía; la nivelada estabiliza el pago a medio plazo. La prima única, por el contrario, te “ata” y encarece la TAE cuando se financia dentro del préstamo.
¿Puedo elegir aseguradora externa y mantener la bonificación?
Elegir aseguradora es tu derecho. Que mantengan o no la bonificación depende de cada entidad y de si aceptan equivalencia de coberturas. Mi enfoque práctico: presentar ofertas externas por escrito, pedir equiparar precio y, si no se mueven, recalcular TAE y decidir. Todo debe quedar reflejado en la FEIN/oferta vinculante.
Cómo dar de baja o cambiar tu seguro de vida
Al contratar, suele existir un plazo de desistimiento de 30 días. Para no renovar, avisa por escrito con antelación suficiente (revisa tu póliza; lo habitual es un mes). Si el banco es beneficiario, cuando cambies de compañía entrega la cesión de derechos para que la deuda siga protegida. En primas únicas, solicita el reembolso proporcional cuando canceles o subrogues y pide el cálculo por escrito.
Fiscalidad: ¿desgrava el seguro de vida de la hipoteca?
Si compraste tu vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013, puede haber deducción dentro del régimen antiguo siempre que se cumplan requisitos. En compras posteriores, en general no hay deducción estatal por estas pólizas. Para autónomos, si el préstamo está afecto a la actividad, la casuística fiscal cambia y conviene confirmarlo con un asesor.
Casos y cálculos orientativos
Pareja de 30 años y 180.000 € a 30 años: el banco bonifica 0,40 puntos con un seguro interno relativamente caro. Con seguros externos más ajustados, la TAE total puede ser menor en un horizonte de cinco años, y aún más si realizan amortizaciones parciales que vuelven “sobrada” una póliza no actualizada. En perfiles de más edad que busquen protección extra, una póliza de capital constante puede equilibrar tranquilidad y coste si la prima nivelada no se dispara.
Derechos clave al firmar
Puedes elegir aseguradora; el banco no puede denegarte la hipoteca por rechazar su seguro. Debes disponer de simulaciones con y sin bonificaciones para comparar TAE real. Evita ataduras innecesarias como la prima única salvo que quede demostrada su ventaja. Deja constancia por escrito de cualquier acuerdo sobre bonificaciones y equivalencia de coberturas.